jueves, noviembre 18, 2004
¡AY, QUE PENA MAS GRANDE!
( Si Calimero levantara el cascarón...)
En primer lugar, gracias Rosío, por dar la entonación necesaria al título de este post. ¡Ereh la mah grandeh! En segundo lugar...¡Coño, si tengo un blog! ¡Albricias y jolgorios! Pues habrá que hacer como que se actualiza, o algo. Y ya de paso limpio el foso de los engendros, que una cosa es que sea para engendros, y otra que esté lleno pelusa, copón. Bueno, que decía yo...
No suelo leer muchos blogs. Y donde digo leer digo seguir con cierta asiduidad, que hay que decirlo tó, para variar. Más que nada porque un blog no deja de ser un ejercicio de masturbación por parte de su autor, y ya se sabe lo que pasa si mucha gente se sienta en círculo con los pantalones bajaos mientras ven una peli porno, y si no lean las breves del 20 minutos ( lo que dan de sí cuatro líneas, oyes).
Cosa diferente es ojear blogs. Qué divertido cuando pinchas un enlace por aquí, otro por allá, una mano al rojo, un pie al azul...hasta que tu monitor empieza a hacer cosas raras y una sombría voz te anuncia aquello de "No hay nada malo en su aparato de Televisión. No intente ajustar la imagen. Estamos controlando la transmisión..." y acabas en blogs de los que lees uno o dos posts y si te he visto fue antes del transplante de córnea. El caso es que durante estas sesiones de espiritismo bloguero, uno se acaba enterando del terrible infierno por el que está pasando fulanito tras sufrir un desengaño amoroso, el socavón psicológico por el que está pasando menganito, o el comprensible sufrimiento de zutanito por la pérdida de un familiar. Bienvenidos a la pornografía sentimental en estado puro.
Si partimos de la base de que efectivamente lo que nos explican es verdad (que cada uno puede escribir lo que le dé la gana en su blog) ¿es realmente necesario que un lector esporádico se entere de esas intimidades? Pos sinceramente, para mí no. Seré yo que soy mu recataíto y no voy por ahí con las pústulas al aire, pero me parece una obscenidad que alguien se plante ante la pantalla del ordenador y hale, que sepa todo el mundo que estoy sufriendo cosa mala. Ea, que sí chaval, que alguien te dejará un comentario con palmadita en la espalda incluida y todos tan contentos, que de eso se trata. Eh oigan, que me parece perfecto si alguien quiere usar su blog en plan diario personal, que el blog es como el gato: es mío y me lo follo cuando quiero. Es sólo que yo creía que los diarios personales son, jate que cosas, personales (ya saben, esos que se tienen guardaditos en el cajón de la mesilla de noche bajo llave y nadie que no quiera morir asfixiado con un osito de peluche puede tocar). Para eso que salga a la calle en plan hombre barra mujer anuncio y acabamos antes. O que venda la exclusiva al Tomate, que hasta saldrá ganando dinero.
Desahogarse es muy humano. Ciertamente, incluso un ser como yo, surgido de las profundidades del infierno que sólo aparece cuando dicen su nombre tres veces y de fondo suena la musiquilla de Bitelchús, comparte esa afirmación. Pero vamos, que puede haber por ahí una familia o unos amigos que, cual puré Maggi (puaj), le quieran ayudar, ya sea con un café delante o, si les queda un poco lejos, una ventana del msn o un emilio. Métodos más confidenciales, vaya. Que uno respeta todos los derechos (bueno, el de la integridad corporal no mucho bwhahahahaha), pero también es libre de criticar si algo le suena a victimismo de baratillo. Que bastante tenemos ya con el Diario de Patricia, copón ya.
Tralará larito, barro mi fositoo...pelusilla por aquí, pelusilla por allá...en fin, el apasionante *insertar risa rollo Friends* mundo de los blogs. Al final, todo depende del uso que cada uno quiera darle, pero con lo fácil y divertido que es hacer posts sobre los puritos arteche...que empeño en darme material para un puto post. Si es que, como decía el gato de Cheshire, aquí estamos todos locos. Lo que ya no dijo el minino es si lo estamos todos a igual nivel, que va a ser que no.
Me despido ya, odiado público. Y para que vayan preparando el frasquito de cianuro con tiempo, en el próximo post les hablaré de los damnificados de ese tal Borjamari, o "Mamá mamá, un señor que no conozco de nada me critica el blog, buaaaahhhhhhh". Permanezcan atentos a sus pantallas, que de mientras yo les siso hasta las muelas de oro.